".......tu ibas para allá, yo iba para acá. Y fue tan bonito verte cruzar, al menos por un ratito, por mi camino......."
La vez pasada arranqué con una canción, y no sé por qué, se me está haciendo costumbre eso de las citas...
Esta vez es una de Bacilos, "Pasos de gigante"...
No sé si sea por el momento que estoy viviendo, porque se termina el año y surge esa tendencia a hacer balances, porque de repente me pongo melancólica, porque soy así, porque estoy ciclada o por qué razón sea, pero nuevamente andan rondando por mi mente pensamientos algo filosófico-existenciales como por qué suceden las cosas de la forma en que suceden...
Sé que Dios lo sabe y que tiene sus planes... ¡pero a veces me desespera un poco que no quiera anticiparme nada!
Hace un tiempo platicando con mis fraters recordaba los viajes en tren a la facultad o al trabajo...
Tomaba el Sarmiento, me tocaba recorrer parte del Gran Buenos Aires hasta llegar a Capital Federal (no quisiera volver a hacerlo, viajaba como sardina y no era nada agradable, pero como anécdota está bien).
Por lo general me paraba al final del andén, para subirme a los últimos vagones, que casi siempre eran los más vacíos y encontraba lugar para sentarme.
Cuando el tren llegaba a la estación, veía pasar los primeros vagones, y parada fuera, me veía reflejada en las ventanas a veces, pero casi siempre prestaba atención a la gente que iba dentro... con algunas personas cruzábamos miradas, y la pregunta que siempre me hacía es ¿por qué me tocó hoy cruzarme con esta persona, que no fue indiferente, porque por un segundo nos vimos, si es probable que nunca más volvamos a vernos?
¿La respuesta? ¡Se las debo! No, no la tengo, pero así como desde chica me hacía esas preguntas, ahora, ya varios años después, en una situación diferente (incluso en un país diferente), sigo cuestionándome las mismas cosas...
Por un lado me gusta no tener esas respuestas, ¿sino en qué ocuparía mi tiempo?
Pero por otro, a veces me gustaría saberlas, sobre todo cuando no entiendo el por qué, o cuando quisiera que las cosas fuesen diferentes... porque en realidad es tan hermoso cruzarte con ciertas personas, que parece un sueño, y no sabes cuándo despertarás...
Ahora vivo en Monterrey, pero sigo igual... aunque aquí no hay trenes, ni subte, y la gente casi no viaja en colectivo (camión). Pienso que algo que le falta a esta ciudad, es mejorar el transporte público, para evitar un poco de contaminación, que haya menos tráfico, y fomentar ese cruce de miradas entre la gente! ;-)
Entonces, regresando a lo que había escrito la vez anterior, entregarse con todo al presente, vivirlo sin morir en el intento, disfrutarlo para no perdernos en el pasado o delirar sobre un futuro que tal vez nunca exista...
Entonces, y sólo teniendo en cuenta esas cosas... me doy cuenta que tengo mucho que agradecer...
Por todas y cada una de las personas que he conocido o simplemente se han cruzado por mi camino aunque sea de manera fugaz, porque tú que hoy me lees, y cada uno de los que ha estado conmigo o nos hemos cruzado, o me han visto desde adentro del tren, forman o han formado parte de mi vida...
Soy quien soy y como soy gracias a lo que he vivido, cómo y con quién lo he vivido... por lo tanto, yo, además de ser yo, soy todas esas personas, yo soy tú, porque de alguna manera formas parte de mí...
¡¡Gracias por ser, gracias por estar, gracias por ayudarme a ser quien soy!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada